La respiración adecuada y el control mental marcan una gran diferencia en disciplinas de alto impacto como boxeo, MMA o Muay Thai. La respiración diafragmática consiste en llevar el aire hasta el abdomen, no al pecho, y es la base para el control. Cuando realizas combinaciones intensas o movimientos explosivos, no se trata de respirar lento, sino de coordinar exhalaciones con cada acción. Exhalar con fuerza durante un jab o un cruzado ayuda a estabilizar el core y a mantener el ritmo. La respiración cuadrada es muy útil antes de un combate o en el descanso entre rondas, y consiste en inhalar durante 4 segundos, sostener 4 segundos, exhalar durante 4 segundos y pausar otros 4 segundos. La visualización es una técnica poderosa que te permite entrenar también con la mente, y repetir esto con frecuencia mejora tu confianza y fortalece tu memoria muscular. Respirar profundamente, repetir frases positivas y relajar cada parte del cuerpo reduce la fatiga mental y mejora tu recuperación general. Dominar la respiración y el control mental es tan importante como lanzar un buen golpe. Técnicas como la respiración diafragmática, la respiración cuadrada, la visualización y el control post-combate te van a ayudar a rendir mejor, mantener la calma y entrenar con mayor intención.